Dec 102012
 

Hasta el próximo 6 de enero el CCCB de Barcelona acoge la exposición World Press Photo 2012. Como suele ocurrir cada año, el éxito de público está siendo enorme -¡colas para ver una exposición de fotografía que, además no es gratuita!-, aunque es cierto que ni por extensión ni por el reducido formato de la mayoría de las copias la muestra resulta especialmente espectacular. Aunque supongo que tampoco se trata de eso.

Un aspecto y producción mucho más cuidada tiene la segunda parte: “Samuel Aranda #despuésdelaprimavera“. Un proyecto del fotógrafo ganador del certamen de este año junto a la reportera Mayte Carrasco, que aborda lo que ocurre en países como Túnez, Egipto o Libia tras las llamada “primavera árabe” y cuando el foco de interés informativo pasa de largo.

Pero volviendo al WPP y repasando las fotografías expuestas, entre los trabajos más conocidos llama la atención esta imagen de Gadaffi justo después de ser apresado en Libia. Un “documento visual” al que el jurado de esta edición ha decidido otorgar una mención especial.La importancia de la imagen es evidente: se trata, posiblemente, de una de las últimas en las que el dictador libio aparece con vida.

¿Una mención especial a una captura de vídeo en un premio de fotoperiodismo? ¿Se ha convertido en norma de la casa introducir cada año un galardón polémico?

El año pasado fue la recopilación de imágenes de Google Street View realizada por el fotógrafo (y artista) alemán Michael Wolf la que obtuvo una mención especial y desató la controversia. ¿Puede considerarse eso fotoperiodismo?,  se preguntaba todo el mundo entonces.

Este año la polémica (si es que existe) es más una cuestión técnica. ¿Puede el fotograma de un video -cuyo autor además se desconoce y parece ser parte implicada en el acontecimiento- ser ganador de un premio World Press Photo?

Por aquello de curarse en salud, el jurado ha hilado fino y en todo momento se habla de “imagen” y “documento visual” y el susodicho premio es en realidad una simple mención especial.

De todos modos se trata de un tema recurrente y bastante viejo en el oficio. Si no hay foto, sirve cualquier cosa opinan muchos. Eso ocurrió por ejemplo con aquél ya lejano “por qué no te callas” del Borbón. A falta de una instantánea del momento, al día siguiente una captura del vídeo ocupó las portadas de la mayoría de periódicos.

Así que mientras la discusión sobre si las fotografías hechas con un móvil valen o no va apagándose -claro que valen- tal vez el siguiente debate sea si, a falta de algo mejor, cualquier imagen -independientemente del soporte, autoría o cuestiones técnicas- no sólo sirve, sino que además puede considerarse fotoperiodismo.

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  One Response to “El fotograma anónimo que ganó un World Press Photo”

  1. […] en la última edición de los premios World Press Photo una imagen de este tipo recibió una mención especial por parte del […]

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