Apr 292013
 

Leica M8

Nuestro paseo –llamarlo “prueba” sería pretencioso- con la Leica M ha suscitado la predecible gama de opiniones entre quienes consideran que el precio es absurdamente elevado y los que opinan que cuestionar el precio de una pieza de este calibre es síntoma de una profunda ignorancia sobre la marca y su esencia.

Ya se sabe que el asunto del dinero es siempre delicado. Sobre todo cuando nos movemos en ese universo en el que se conjugan miles de euros, tradición y cierta dosis de capricho y mito. Pese a ello, una cosa es cierta: a diferencia de lo que ocurre con la inmensa mayoría de cámaras las Leica son de las pocas que pueden considerarse una inversión que no pierde gran parte de su valor nada más salir de la tienda.

Pero, ¿sigue siendo esto verdad o se trata de un tópico desactualizado? Aunque me apunto a la primera teoría, el caso es que caminando estos días por Londres en uno de los escaparates fotográficos de la ciudad una Leica M8 se cotizaba a 1.300 libras. Sólo 400 libras más que la Epson R-D1x, por cierto. Una pieza con menos glamour pero bastante más rara de ver.

Cierto que a estas alturas todos sabemos que la M8 no es una gran cámara digital y que su sensor (APS-C) nunca fue ninguna maravilla. También que se trata de un modelo con unos siete años a sus espaldas y que tiene por delante ya tres generaciones M (M8.2, M9 y la actual M)

Pero teniendo en cuenta que costaba 4.400 euros y que ahora puede encontrarse por unos 1.500 –seguro que fuera de tienda se vende por menos- tal vez haya que replantearse eso de que invertir en Leica es una apuesta inmune al paso del tiempo. Sobre todo si tenemos en cuenta que cuesta menos que lo que se pide en muchos casos por una M6 o una M7 -ambas de película- en el mercado de segunda mano.

Tampoco se trata de un caso aislado. Más allá de la tendencia en los últimos años a lanzar demasiadas ediciones limitadas –algo que a los coleccionistas por lo visto no hace demasiada gracia- lo ocurrido con la M9 y la M-E también merece ser tenido en cuenta.

La M-E es, básicamente, una M9 con diferente denominación y algunos cambios en el diseño. Un modelo que se plantea como la opción “barata” frente a la M (Typ 240) y que, lógicamente, afectará directamente al precio de venta de las M9 que queden en stock y al mercado de segunda mano. No hay que olvidar que la M9 se lanzó a un precio de 5.500 euros y la actual M-E está a la venta nueva por unos 4.800 euros.

Un baile de precios muy habitual en el escaparate de otras firmas, pero que podría suponer un cambio de paradigma respecto a lo que siempre ha sido Leica. Aunque, pensándolo bien, quien ya tengo ahorrados los miles de euros que cuestan y tomada la decisión, todas estas reflexiones macroeconómicas le darán absolutamente igual.

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  4 Responses to “Invertir en una Leica”

  1. Un detalle que me deje la nomenclatura de la minolta es cle y creo que el Iker seria muy pequeño.

  2. Ah, Hugo, pero es que para eso saber más hace falta…

  3. Jajaja… parece que somos muchos los que nos fijamos en la CL 🙂

    Con respecto a tu artículo, precisamente ayer vi vender una M8 por 1000€ en un foro.

    Yo hace no demasiado me compré una de esas M8, ya depreciadas, y 6 meses después la vendí por 100€ menos (y me la quitaron de las manos), con lo cual me salió un alquiler a muy bajo precio… pero efectivamente el digital está acabando con lo inamovible de sus precios, lo cual es totalmente lógico: al fin y al cabo, la tecnología avanza infinitamente más rápido que la mecánica, y a día de hoy una M3 me parece una cámara mucho más actual que la susodicha M8.

  4. Y se te paso desapercibida la mas interesante de la vitrina la leica cl que tenia una par la leitz minolta cl .

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