Oct 012012
 

Si lo importante es que hablen de ti y que sea para bien o para mal es ya un tema secundario, Hasselblad y el gobierno de Rajoy merecen un fuerte aplauso por su trabajo estas últimas semanas. Si uno copa portadas mientras se fuma un puro por la Sexta Avenida para demostrar que todo está bajo control, Hasselblad se ha convertido en el tema de conversación preferido del sector fotográfico. También de unos cuantos chistes, la verdad. En eso coinciden de nuevo.

Que la futura Hasselblad Lunar no convence a demasiada gente no es ningún secreto. Que su precio (unos 5000 euros) asusta, tampoco. Que la mayoría de los que nos dedicamos a filosofar sobre la cuestión ni nos planteamos invertir semejante cantidad en una cámara como ésta también es un detalle que merece la pena recordar. Ya saben… si tienes que preguntar cuánto cuesta es que no es para ti. Estilo Leica pero en versión sueca.

De hecho, la compañía fundada por el bueno de Victor y dirigida ahora por Larry Hansen parece querer entrar en un juego parecido al de la firma germana. Si Leica tiene sus amoríos con Panasonic, ¿por qué Hasselblad no puede también irse a la cama con Sony?

Win to win, que dirían los listillos de ESADE. Leica reformula compactas Lumix subiendo el precio y Panasonic emplea ópticas Leica o, al menos, fabricadas según los protocolos de esta compañía. Hasselblad aprovecha la tecnología de Sony, y Sony bebe del prestigio de los suecos para ganar puntos en el terreno de la fotografía profesional.

Sin embargo es evidente que Hasselblad necesita más a Sony de lo que Sony necesita a Hassel. Y eso es un muy mal comienzo para este acuerdo. Sony pone el sensor, la tecnología y, al menos por ahora, las ópticas. Incluso si la firma lanzara sus propios objetivos, la dependencia de Sony es más que cuestionable, teniendo en cuenta que ya lleva años bailando con Carl Zeiss en esta fiesta. A primera vista y como diría la prestigiosa revista Cosmopolitan, no parece una relación muy sana chicas.

Hablana Hansen durante la presentación de la Lunar en Photokina sobre su paso por Contax, protagonizando uno de esos alardes de sinceridad que no suelen ser muy habituales en el sector. Según reconoció, tanto la Contax 645 como el sistema G -compactas con ópticas intercambiables muy cotizadas aún hoy- se planteaban como alternativas a las Hasselblad V y Leica M, respectivamente. Su calidad y superioridad técnica respecto a la competencia (tenían enfoque automático, sin ir más lejos) es incuestionable. Pese a ello, todos sabemos cómo acabó Contax.

La Hasselblad Lunar no parece ser la alternativa a nada. Diseño italiano, fabricación sueca, titanio, fibra de carbono, madera, cuero… nos abroncaba una portavoz de la firma cuando nos escuchó bromear del precio. De acuerdo, puede ser un capricho caro para coleccionistas de rarezas, pero ¿qué más?.

El problema no es que -siendo generosos y bastante optimistas- comparte tecnología con la NEX-7. Lo malo es que se trata de una amistad que suena a movimiento desesperado por parte de Hasselblad. Una firma que, pese a sus ediciones especiales con Ferrari y alguna tontería más, no es considerada una marca de lujo.

Después de todo y como ellos mismos han repetido durante décadas, las Hassel son para trabajar, las Leica para exponer en la vitrina. La nueva Lunar no parece encajar muy bien en esa filosofía. En realidad, a ratos nos parece más bien una cámara marciana que lunar. Y no, el chiste no es nuestro.

 

Loading Facebook Comments ...

 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>