Feb 222011
 
Artículo de opinión publicado originalmente en QUESABESDE.COM

Dicen los expertos en la materia que uno de los pilares de la desinformación es, paradójicamente, el exceso de información. Recibimos tantos datos a lo largo del día que la frontera entre lo sustancial y los detalles más absurdos y prescindibles se desvanece. Creemos saber tanto que en realidad no nos enteramos de nada.

Leía el otro día en los siempre interesantes flashazos que en Facebook ya hay colgados unos 60.000 millones de fotografías. Nada menos. Algo así como 1.666 millones de carretes de 36, para aquellos que con las grandes cifras se pierden con los euros y prefieren las pesetas.

Y esa estratosférica cifra es en realidad sólo un dato más. Habría que sumarle todas las imágenes almacenadas en Flickr y galerías similares, los cientos de instantáneas que comparten por minuto los viciosos de Twitter y las olvidadas en tarjetas y discos duros de aquellas vacaciones de 2003 en Benidorm.

Ruedan por el mundo más cámaras -en cualquiera de sus modalidades- que nunca, y jamás a lo largo de la historia se había producido tal cantidad de imágenes como ahora. Pero, más allá de los bonitos lemas altisonantes que siempre se mencionan al hablar de estos números (democratización de la fotografía y la información), ¿realmente somos mejores fotógrafos ahora que apretamos tanto el disparador?

Aunque las leyes de la probabilidad apunten en esa dirección, no estoy muy convencido. De hecho, a veces recuerdo aquel “no pienses, dispara” de Sony, y ese lema publicitario de hace más de cinco años resuena ahora como una especie de advertencia de hacia donde nos encaminábamos. Cuesta abajo y sin frenos, además.

Lo explicaba mucho mejor hace unas cuantas semanas el siempre delicado Arturo Pérez-Reverte: “Luego nos preguntan por lo que fotografiamos y se nos pone cara de escuchar una gilipollez. ¿Pues qué va a ser? El motorista que se ha partido el espinazo, la señora desmayada en la calle, el manifestante que rompe escaparates, la mancha de sangre en la acera. Lo de menos es averiguar las causas y las consecuencias.”

Nos hemos convertido en recolectores de imágenes condenadas a ser olvidadas un segundo después de que suene el clic. Contagiados por ese estilo fresco, dinámico y tan cansino ya de “Callejeros”, retratamos lo evidente para llevarnos la postal sin interesarnos por nada más.

Convertidos en enfermos crónicos de esta especie se síndrome de Diógenes fotográfico, acumulamos toneladas de archivos que encima luego seremos incapaces de situar o tal vez ni siquiera encontrar.

Decía el fotógrafo Michael Wolf -después de ganar una mención de honor en la última edición de los World Press Photo con su conceptual idea de fotografiar una pantalla con imágenes de Google Street View- que dentro de unos años existirá el oficio de mineros del disco duro: personas dedicadas exclusivamente a escarbar y buscar algo interesante que merezca ser rescatado de esa montaña de petabytes que vamos creando día a día.

Somos la generación que más profusamente está documentando su paso por la historia, y curiosamente nadie tiene muy clara la fórmula para asegurarse de que todo esto perdure y pueda ser rescatado dentro de un tiempo.

Es como esa instantánea que estamos seguros de haber hecho pero no tenemos ni idea de dónde puede estar, o ese DVD repleto de fotografías que no hay manera de leer. Pero a lo bestia.

Precisamente por eso, en estos tiempos de bombardeo constante de información e imágenes la figura del periodista y el reportero es más esencial que nunca. El contexto es lo que importa, resume el maestro Gabilondo. Sin él, esos miles de millones de fotos no son absolutamente nada.

Loading Facebook Comments ...

  5 Responses to “Mucho clic, poca foto”

  1. Lo que expresa esa cantidad enorme de fotos que circulan es que la realidad de las personas es mucho más vasta de lo que nunca imaginamos. La diferencia es que hoy es posible tener acceso a esas expresiones a través de las redes sociales y la web. Hay tantos niveles de realidad como personas y lo que es importante para unos no lo será para otros y viceversa Dentro de esas condiciones ¿Quién puede decir qué es trascendente y qué no? En ese sentido no me preocupa que la foto se democratice y que todo el mundo se ponga a hacer fotos de lo que quiera y que inunden el mundo con ellas si quieren. Lo que sí me inquieta un poco es que la avasalladora presencia de la tecnología digital acabe con otras formas de hacer fotografía y que imponga sus criterios de calidad ya sea por ignorancia del público o bien recurriendo de forma inconsciente o no a conceptos erróneos o bien aplicaciones erróneas de conceptos válidos. Además, me interesa sobre todo el nivel superior de la fotografía… su paso desde la mera información al estatus de obra artística. En esa esfera las obras y las trayectorias sobresalientes siguen siendo relativamente pocas y son bastante reconocibles, lo que me indica que no es porque haya más cámaras circulando que necesariamente hay más maestros de la fotografía.

    También has hablado de la foto callejera y la has catalogado de “cansina”. Bueno, en eso no puedo estar de acuerdo. Pienso que si hay hoy un género interesante en la fotografía es la foto callejera. Es realmente ese género, junto con el documental, donde encuentro las mejores fotos… las más sinceras por cierto… sin manipulaciones (a priori), llenas de vida, sorprendentes… y que cuando son buenas no necesitan esa explicación contextual porque ellas se explican a sí mismas. Por supuesto que también hay mucha foto mala, ¿pero igual no vemos innumerables fotos de flores, gatos y playas que no dicen nada? El problema entonces no está en el género, está en con qué ojo vemos las cosas. Siempre lo digo: así como llevar una pluma en el bolsillo no nos convierte en grandes escritores (por más frases que se escriban con ella), tampoco llevar una cámara -por más sofisticada que sea y por más uso que le demos-, nos convierte en grandes fotógrafos.

    PS. A hugo solo: Le hubiera agradecido unas cuantas puntuaciones en su texto. Así como está no es fácil de comprender, auque parece contener ideas interesantes.

  2. Iker tendemos a generalizar acabo de pasar por paseo san juan y valencia un choque de cuatro coches bmw mercedes 4×4 subidos en la acera motos un festival y que fotografie a una chica que cruzaba el paso de cebra no entiendo la preocupacion que causa que medio mundo ande fotografiando lo que pilla no creo que vaya a causar mucho daño al planeta el de la web zone zero pedro meyer lo ve bien es algo como leer cultura visual aunque sepas leer no toda la gente que lo sabe escribe pero como para fotografiar se necesita una camara es mas facil que pintar rapido instantaneo tal vez lo que le molesta al profesional es que hay un lado oscuro pero muy luminoso un espejo que es por generalizar flickrcantidad millones de imagenes y en donde se encuentra muy buen material y seguramente ahi se queden pero estan la gente puede ver y tambien pensar comparar hace años en un edificio con camaras de seguridad la camara gravo a unas chicas echandose una feroz meada en lo que es la entrada del parking venian de marcha en la madrugada etc etc las imagenes se borran cada tantos dias asi que con la compacta grave de la pantalla el video que conservo hermosa meada por lo de wolf hace tiempo he comentado en algun sitio que muchas publicaciones deberian rastrear en flickr fotos para sus articulos muchos las daran gratis o no cobraran mucho y si el trato no resulta pues a por otra si el futuro de la fotografia solo es la mirada de los profesionales mal vamos es algo bastante mas amplio es una atomizacion cultural de imagenes por no muchos euros instalamos una camara en un casco en la tabla en el patinete del que saldran segun el interes cosas buenas si le haremos caso a fontcuberta con su ponencia por una fotografia sin calidad y lo damos por valido mal estamos los años pasan y en fotografia van muy rapidos y algunos se quedan irremediablemente atras.

  3. […] This post was mentioned on Twitter by photolari, Photojournalists. Photojournalists said: #photojournalism Mucho clic, poca foto http://bit.ly/dW7SNm #foto #photo #journ […]

  4. Muy acertado, si. Por cierto, los mineros de información, seremos nosotros mismos, como trabajo ocupacional llegada la jubilación, tiempo al tiempo. Me veo etiquetanto geolocalizaciones para LA CAIXA 😛

    Saludos.

  5. Hola Iker,

    Tenemos montañas y montañas de fotos guardadas en carpetas sin orden.

    Parece que antes, al menos teníamos unas carpetas que ponía fotógrafo profesional de viajes o diseñador, periodista… tu entrabas en esas carpetas y encontrabas material trabajado con calidad y con una explicación del contexto, etc ahora parece que hay cierto caos, ya no sé si se han perdido las carpetas o alguien las ha formateado!

    Todo tiene un coste, si las empresas no tienen dinero van a lo barato pero a lo mejor es el pez que se muerde la cola, lo barato no aporta nada al lector y no compra!

    Vivimos una época tremenda, una revolución en toda regla y es normal que estemos desorientados e incluso desconcertados!

    Un abrazo.

 Leave a Reply

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>