Jun 072010
 

Una rápida visita de cinco días no es, posiblemente, la receta más adecuada para confirmar o desmentir estereotipos. De todos modos, decir que Japón es un lugar bastante peculiar no es ninguna novedad.

Al menos para los europeos poco acostumbrados a estas visitas al otro lado del globo, que volvemos entre fascinados y sorprendidos por los baños con chorritos por doquier, los Kit-Kat de wasabi y los geeks y chicas disfrazadas de Akihabara.

De todos modos una de las imágenes más comentadas durante nuestro tour express por las fábricas de Panasonic es esa de ahí arriba: un grupo de trabajadores nos esperaban a las puertas de la factoría. Con banderitas en la mano. Al llegar y al marcharnos.

Una muestra de cordialidad y respeto por los visitantes, acorde a los peculiares códigos que regulan la vida en aquel país. Pero más allá del impactante y curioso recibimiento, las explicaciones de los responsables y la visita por las instalaciones refuerzan esta idea de que nos separan más de 10.000 kilómetros. En muchos terrenos, empezando por el laboral.

Allí será de lo más normal, pero los carteles recordando cada pocos metros cómo hay que llevar la ropa de trabajo o las fichas en un tablón con lo que aporta y cuesta a la empresa cada operario producen sorpresa y cierta sensación agridulce.

Como la de las mareas de personas trajeadas corriendo de un sitio a otro de Tokio, con cara de poca broma y desvituando esa idealizada imagen que aquí tenemos de Japón.

Todo destila orden, calidad y productividad. Trabajar para una compañía lleva implicita una entrega que -por lo que nos contaron- también es, hasta cierto punto, recíproca.

Ya se que es una cuestión cultural y que no podemos entenderla pero, ¿alguien se imagina una estampa similar por aquí? Claro que igual con eso de la reforma laboral hay que ir practicando. Lo de la productividad y los salarios no; lo de las banderitas y las reverencias, claro.

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  3 Responses to “Otro planeta”

  1. ¿Recuerdas el ejecutivo que se hizo publicamente el hara kiri por haber tenido que hacer un expediente de regulacion de empleo? Definitivamente, otro mundo…

  2. Estamos trabajando en ello, que decía aquel. Tengo por aquí una foto en los alrededores del templo de Meiji que espero cumpla tus siempre elevadas expectativas. A ver si le doy un par de pases por Lightroom y sale algo potable. Te mantengo informado.

  3. Da miedo, ciertamente. ¿Aparte de eso, ha sido productivo el viaje, lo habéis pasado bien?
    Y aparte de eso, te lanzo un clásico español: Y de lo mío, ¿qué hay?

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