Aug 082013
 

Allá por los años 80, Gustavo -los que conocen al reportero más dicharachero como Kermit merecen ser deportados- y compañía protagonizaron una sería de anuncios de Polaroid en el Reino Unido. Polaroid means fun (Polaorid significa diversión), era el lema comercial.

Qué tiempos aquellos en los que Polaroid y Kodak eran los reyes de la fiesta. Que existían, marcaban el ritmo y no eran sólo una marca que franquiciar al mejor postor con ganas de vender cualquier cosa usando como cebo un logotipo mítico.

Qué tiempos en los que, pese a venderse muchísimas menos cámaras que ahora, las firmas del sector se codeaban con los grandes de la publicidad y llenaban minutos de televisión en lugar de llorar por las caídas en la cuenta de beneficios.

Qué tiempos aquellos en los que a Polaroid no se le había olvidado que a veces el único truco para triunfar (que se lo digan a Fuji y sus Instax o a las omnipresentes Lomo) es hacer cámaras divertidas.