Jan 092013
 

Que puedas hacer algo no significa ni que tengas que hacerlo ni que sea una buena idea. Es de sentido común y cualquier crío de cinco años sería capaz de entenderlo. Pese a ello parece ser un concepto escurridizo para muchas compañías de tecnología empeñadas en salir en los titulares a costa de lo que sea.

Que puedas ponerle una pantalla de 500 pulgadas a un teléfono y llenarlo de animaciones de colorines no significa que eso sea guay. Que se pueda meter Twitter en una aspiradora, tampoco. Es verdad que a veces los experimentos salen bien y para demostrar que eres más chulo que nadie acabas construyendo una compacta con sensor de formato completo que no está nada mal. Pero no nos engañemos, normalmente estas demostraciones de fuerza o innovación basadas simplemente en querer ser el primero conducen al horror.

La Polaroid iM1836 es un buen ejemplo. Cuando todavía nos estamos preguntando si tiene sentido ponerle Android a una cámara sencilla como la Samsung Galaxy Camera o la Nikon Coolpix S800c van estos chicos y se sacan de la manga un sistema sin espejo con el sistema operativo de Google.

En realidad es una de esas noticias que hay que coger con pinzas por si acaba siendo simple vaporware de ese. Hay prototipos por la feria CES, pero también los había el año pasado de su primera cámara con Android y nunca más se supo de ella.

Por si fuera poco, la información técnica brilla por su ausencia. Sabemos que las ha fabricado Sakar International, la compañía que también produce las Vivitar y que hace un año compró la licencia para vender cámaras y videocámaras con el nombre de Polaroid. Tiene 18 megapíxeles, Wi-Fi, incorpora la versión 4.1 de Android… y poco más.

Continue reading »