May 292013
 

No se trata de elegir: se puede tener coche y bicicleta sin renunciar a ninguno de los dos. La estupenda metáfora sobre la fotografía digital y química nos la suelta uno de los organizadores de la primera edición de Revela-T, “festival de fotografía analógica, química y argéntica” -nada menos- celebrado este fin de semana en la localidad barcelonesa de Vilassar de Dalt.

La idea es tan evidente que a veces se nos olvida: tirar con película no obliga a deshacerse de esa flamante cámara digital que usamos a diario o de la que viene de serie con el móvil. No obstante, hay que reconocer que la confrontación siempre es más divertida. Contra la dictadura del píxel hay que revelarse. Así, con uve y con olor a químicos. Sin duda el nombre y el lema de esta cita que reivindica lo analógico son inmejorables.

Así que durante algo más de dos días esta pequeña y tranquila localidad del Maresme -en la que por cierto también tiene sus oficinas QUESABESDE.COM, casualidades fotográficas de la vida- se ha convertido en el punto de peregrinaje de quienes corean aquello de larga vida a la plata. O al colodión, porque precisamente el taller y la charla de Quinn Jacobson -experto de fama mundial en este proceso antiguo- era uno de los platos fuertes de la agenda.

Mientras prepara los químicos para la primera demostración, nos enseña una pequeña placa ya expuesta y recordamos algunas de sus fotos y lo que hace unos días nos comentaba en una entrevista: no hay nada que iguale en calidad al colodión húmedo. Sin duda está en el lugar adecuado para defender esta idea.

Cerca, Ilan Wolff muestra los resultados de sus experimentos con cámaras estenopeicas de todo tipo: desde una lata hasta un pimiento o su propia furgoneta. Maestro del arte de la cámara oscura, es otro de los nombres que han puesto a Revela-T en el mapa internacional de la fotografía durante estos días.

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