Sep 072016
 

jlp

Decenas de fotógrafos con sus equipos de Canon y Nikon cubriendo cada una de las pruebas deportivas de las pasadas Olimpiadas de Río. Una de las imágenes clásicas que, al menos entre los aficionados a la fotografía, suele despertar una curiosa afición: contar el número de objetivos blancos o negros para saber cuál de las dos firmas lidera el mercado dentro de la fotografía deportiva profesional.

A ese tópico este año se le ha unido otro comentario recurrente: la nula presencia de cámaras sin espejo. Pese a que cada vez son más relevantes en el escaparate y en manos de profesionales y aficionados, un rápido vistazo a estas postales olímpicas dejaba claro que este sigue siendo un coto vedado para Sony, Fujifilm, Olympus y Panasonic.

Las réflex no es que dominen este mercado: es que son las reinas absolutas. ¿De verdad nadie se ha atrevido a romper esta monotonía de espejos? Estábamos convencidos de ello hasta que, a través de las redes sociales, el fotógrafo albaceteño José Luis Pérez levantó la mano y corrigió esa afirmación rotunda: él estaba en Río trabajando solamente con cámaras sin espejo.

“El proyecto de trabajar solo con mirrorless en unos Juegos Olímpicos parecía una locura cuando se me ocurrió”, nos confiesa Pérez por correo electrónico. Además, para nuestra sorpresa no se trata de un reportero que ya trabajaba con estos equipos y simplemente trasladó a Río su filosofía, sino que el salto de las réflex a las sin espejo se produjo allí mismo, y de hecho casi era parte de su singular y atrevido y experimento.

“La idea de poder ser el único fotógrafo que trabajara con este tipo de cámaras por primera vez en unos Juegos me ilusionaba mucho, y sabía que me podía hacer adquirir una experiencia diferente”, señala mientras confirma que -como cabe suponer- en efecto se trataba del único profesional acreditado que se salió del clásico binomio de Nikon y Canon.

Seguir leyendo en Quesabesde

Aug 082016
 

Canon-CPS

Para la mayoría la llegada de los Juegos Olímpicos significa que durante un par de semanas la prensa –la deportiva y la de gente que ha estudiado- dedica algo de atención a deportes a los que normalmente no hace ni puñetero caso. Medalla de bronce para el equipo español de lanzamiento de palo de selfies, y tal.

Pero además de ese clásico hay otro lugar común que se repite de forma puntual cada cuatro años: la imagen de centenares de fotógrafos cargando con sus mejores ópticas y cubriendo las diferentes especialidades deportivas. Posiblemente si hiciéramos un repaso de esa postal en las dos últimas décadas veríamos algunas variaciones pero básicamente sería una estampa a base de objetivos negros y blancos y mayoritariamente cámaras de Canon y Nikon.

Curiosamente eso es lo que seguimos viendo este año. Se comenta por ahí que la cosa ya no está tan igualada como en los últimos tiempos y que Nikon ha retrocedido ante el avance de Canon, pero de lo que podemos estar casi seguros es que veremos muy pocas cámara sin espejo -¿habrá alguna?- entre los profesionales que cubren la cita olímpica.

De hecho Canon se marcó un buen punto mediático antes incluso de que los juegos empezaran con esas impresionantes imágenes del almacén de su servicio CPS que han aparecido en todas partes. 1500
objetivos y casi 1000 cuerpos para prestar a los fotógrafos acreditados en las olimpiadas. Es algo habitual en este tipo de citas, pero hay que reconocer que esta vez Canon le ha metido un buen gol por la escuadra –ya que estamos con los símiles deportivos- no sólo a las sin espejo, sino a su eterno competidor.

Pero volviendo al asunto mirrorless, ¿por qué los profesionales de esta especialidad no usan cámaras sin espejo? ¿Acaso son idiotas que prefieren ir cargados en lugar de trabajar ligeros y glamourosos con sus flamantes Sony, Fujifilm, Panasonic y Olympus? Así nunca os sacarán en Vogue, muchachos.

Continue reading »