May 042016
 

Leica-MD

Hay marcas que provocan un divertido comportamiento bipolar que lleva del amor al odio y del cabreo a la carcajada de forma bastante loca. Leica es, sin duda, la campeona en esta categoría gracias a productos con los que uno no sabe si indignarse o quitarse el sombrero por su alta dosis de chulería.

La lista de despropósitos o genialidades es muy amplia, y va desde ediciones especiales de Hello Kitty o forradas con oro, diamante y piel de unicornio para rusos y chinos ricos, hasta alianzas estratégicas con fabricantes de móviles dispuestos a no ponerse quisquillosos con los ceros del cheque.

Y con cada uno de estos lanzamientos siempre se unen dos certezas: la de que Leica está convencida de que somos gilipollas y cierta admiración por atreverse a hacer cosas que nadie más en su sano juicio tendría valor de proponer. Y encima normalmente les sale bien, o traducido al particular lenguaje de esta firma: los coleccionistas pican, hay lista de esperas y las cámaras se agotan.

La nueva M-D desvelada hace unos días es la pirueta definitiva en esta surrealista escalada por apelar al clasicismo para vender piezas de muchos miles de euros en las que la gracia principal es, curiosamente, eliminar prestaciones que a cualquier otra marca y modelo se le exigen. En este caso el monitor trasero.

¿Alguien se imagina una Sony sin pantalla? ¿Una Canon que se venda con marcas de uso en plan pantalón vaquero desgastado? ¿Una Nikon que no tenga vídeo? Anda, espera, que eso sí existe. El caso es que lo que en cualquier otra marca sería imperdonable, aquí se convierte en virtud y símbolo de distinción.

¿Te molesta la ráfaga? Pues saca menos fotos. ¿Te molesta la pantalla? Pues no la mires o gírala si tienes esa opción. ¿El vídeo te parece una aberración? No pulses el dichoso botón rojo. ¿Los automatismos te parecen poco de hombres? Pues dispara en manual, machote. ¿El JPEG es para cobardes? Resulta que no es obligatorio disparar en ese formato. ¿Todo esto te parece demasiado sofisticado para tu espíritu libre de creador con pasta? De acuerdo: paga 6.000 euros por esta Leica, artista.

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