Nov 202015
 

leica_s1_650El próximo 9 de diciembre se cumplirán 19 años desde que Leica lanzara su primera cámara digital. Tal vez llamarlo cámara es mucho decir y quizás lo suyo hubiera sido esperar al 20 aniversario, pero ya se sabe que nunca hay que dejar que un calendario o un detalle estropeen un buen titular.

Y es que la historia de Leica, siempre plagada de jugosas anécdotas y de modelos que ya nacieron pensados para ser únicos, también tiene su miga en la era digital. Un terreno en el que es cierto que a la mítica firma germana le ha costado muchos años llegar a sentirse cómoda pero en el que ya acumula cierta veteranía con sus grandes éxitos y sonados tropezones. Incluida esa versión especial con Hello Kitty, claro.

Pero, ¿no fue la M8 la primera cámara digital de Leica? Pese a que ese modelo es posiblemente el primero que nos viene a la cabeza, su llegada en 2006 se produjo una década después de que la compañía se estrenara en el mundo de los píxeles.

Esta fue, en efecto, la primera M digital con todo el simbolismo que ello representa. Pero ni siquiera fue la primera telemétrica digital ni la primera con montura M. Años antes Epson, en colaboración con Voigtländer, había dado la campanada con la R-D1, y cuenta la leyenda que su lanzamiento había puesto en apuros a los ingenieros de Leica, que llevaban años repitiendo que era imposible convertir una Leica M a digital por la corta distancia entre la óptica y la película.

De todos modos para aquel entonces –estamos en 2004- Leica ya había iniciado su conocida colaboración con Panasonic para vender compactas de esta compañía bajo su propia marca, lógicamente adaptando el precio a su cotizado logotipo rojo. Una relación que, por cierto, se mantiene a día de hoy y parece gozar de bastante buena salud.

En 2002 la Digilux 1 fue el primer fruto de este matrimonio, pero cuatro años antes, en 1998, la Digilux se convertía en la primera compacta de Leica. O mejor dicho, firmada por Leica, porque en este caso la construcción de la cámara fue cosa de Fujifilm.

Y retrocediendo en el tiempo llegamos a 1996, año cero en la historia digital de Leica. Con la tecnología todavía en pañales (el DVD acababa de nacer y las réflex digitales eran terreno de Kodak, que adaptaba cuerpos de Nikon y Canon), Leica lanzó la S1.


Seguir leyendo en Quesabesde

Oct 292012
 

Una picasiana Simmon Brothers Omega 120, para muchos la cámara más fea jamás construida

Cámaras de estética complicada. Modelos con un diseño discutible. Líneas que no acaban de convencer. Un aspecto que no será del gusto de la mayoría… somos unos artistas cuando se trata de buscar eufemismos para no decir que una cámara es un auténtico engendro. Uno de esos horrores fruto de una ronda de más a la hora de los chupitos, de las ínfulas de algún diseñador venido a más o de confiar en un equipo de esos que creen que los móviles Android o el Hyundai Coupe molan.

Así que por aquello de aprovechar el contexto de Halloween y como catarsis por todas esas cámaras feas que de vez en cuando se cruzan en nuestro camino, nada mejor que coger papel y boli y empezar a enumerar las más horribles de la era digital. O algunas de las más horribles, por lo menos.

Por cierto, la idea de confeccionar ahora esta lista no tiene nada que con la reciente presentación de la Nikon 1 V2. Malpensados.

· Kodak DCS 315. De acuerdo, eran otros tiempo. Y es cierto que en aquella época esto tipo de Frankenstein digitales estaban a la orden del día. Nikon o Canon dejaban en manos de Kodak una réflex y el resultado era algo así. El problema de la DCS 315 es que parte ya de un horror: la Nikon Pronea S, una réflex para película APS que para muchos es la cosa más fea diseñada por Nikon en toda su historia. Hablando de fusiones esperpénticas, las Agfa ActionCam también merecerían figurar por aquí.

· Canon PowerShot D10. Que sea una de esas compactas resistentes que lo aguantan todo no significa que tenga que ser un artilugio que uno no sabe muy bien por dónde coger. Se ve que en Canon no entendieron muy bien este concepto a la hora de diseñar la D10. Por suerte parece que acabaron por pillar las indirectas y su relevo (la D20) optó por unas líneas mucho más decentes.

Continue reading »