Aug 282013
 
© Eugene Smith / LIFE

                                                                                                                                                                               © Eugene Smith / LIFE

Nada mejor que aprovechar estos últimos días de agosto antes de la terrible vuelta al cole para tirar de hemeroteca y ponerse al día con lecturas pendientes. En esta ardua tarea se ha colado una entrevista al fotógrafo Eugene Smith realizada en 1956 y que a principios de este año publicaba The New York Times. Se trata de un texto inédito que rescataba y transcribía la American Society os Media Photographers y realizada en su día por el también fotógrafo Philippe Halsmann.

El autor del conocido reportaje Spanish Village publicado en 1951 por la revista LIFE -entre muchos otros trabajos, pero este venía bien por la foto y el link-aprovecha este breve cuestionario para volver sobre alguno de los temas que marcaron su trayectoria fotográfica, empezando por la labor social del reportero. De hecho a él se le atribuye esa ya célebre frase (“La fotografía podría ser esa tenue luz que modestamente nos ayudara a cambiar las cosas“) que puede ser una estupenda respuesta a todos los que cuestionan la utilidad y necesidad de esta profesión y el papel de los reporteros de guerra.

¿Merece la pena jugarse la vida?, le preguntan a Smith. “Creo que el fotógrafo debería tener alguna razón y propósito. Odiaría arriesgar mi vida para hacer otra foto sangrienta para el Daily News, pero si sirviera para cambiar la mentalidad frente a la guerra, entonces sentiría que merecería la pena”.

Casi 60 años después hay cosas que no han cambiado tanto. Razón de más para echarle un vistazo a la entrevista completa.

Sep 052011
 

© Eugene Smith / LIFE

De aquel mítico reportaje que el fotógrafo Eugene Smith publicó en la revista Life en 1952 sobre Deleitosa (Cáceres) se ha escrito mucho.  No sólo se trata de uno de esos trabajos que figura en todos los manuales de historia del fotoperiodismo, sino que esas oscuras instantáneas llenas de sotanas, tricornios y pobreza son parte del imaginario popular sobre aquella España de los años 50.

Un rápido paseo por la red es más que suficiente para darse cuenta todo lo que ha dado de sí el tema. Numerosos medios han vuelto años después a este pueblo extremeño para retratar en imágenes el antes y el después. Leo también que hay una calle dedicada al fotógrafo W.Eugene Smith y que hace años Tino Soriano hizo un trabajo para conmemorar el 50 aniversario de aquel mítico ensayo “Spanish Village“.

Lo que hasta ahora no había visto nunca es un acercamiento en versión  gastronómica a estas conocidísimas fotos de Smith. Concretamente a esa instantánea en la que una mujer lleva sobre la cabeza un montón de masas de pan para hornear.

Intrigado por esta foto, Iban Yarza -seguramente una de las personas que más sabe de pan en este país- recorre las calles del pueblo en busca de pistas de Bernardina (la mujer de la imagen) y de los panes de aquella época.

Ni que decir tiene que se trata de una historia más que recomendable para los amantes de la fotografía y el pan. Y no digamos para los que que cumplan los dos requisitos. No se me ocurre una mejor manera de inaugurar oficialmente el nuevo curso.

Después de todo, al buen pan y al buen fotoperiodismo les ocurre algo muy parecido. Aunque su ejecución no tiene mayores misterios y mucha gente se pelea cada día por mantenerlos vivos, se ve que no resultan muy rentables. Y así nos va, con las panaderias llenas de masas congeladas y los kioskos rebosando basura.