Oct 232013
 

Polaroid_Nikon

Nikon dice que Polaroid le ha copiado. En realidad hace tiempo que cualquiera con la vista bien graduada lo dice. Concretamente desde que a principios de año se mostró aquella iM1836 con pinta de ser algo más que una prima lejana de las Nikon 1 J1 o J2.

La rareza de la denominación escogida para esta Polaroid era en realidad un reflejo perfecto de la suerte de Frankenstein fotográfico que se escondía tras sus parecidos más que razonables con los modelos de Nikon: una cámara de óptica intercambiable con sistema operativo Android, objetivos que integraban el sensor de imagen y adaptadores Micro Cuatro Tercios por si alguien se animaba a experimentar (o al menos eso decían los portavoces de la compañía).

En aquel momento todo aquello sonaba bastante extraño, aunque a estas alturas ya tenemos una cámara con Android (la Galaxy NX de Samsung) e incluso esos objetivos QX de Sony que llevan el captor de imagen integrado. Pero en enero de 2013 sonaba tan futurista…

En realidad la iM1836 nos ayudó a ejercitar nuestra mejor cara de escepticismo mientras repetíamos que, de Polaroid, mejor creerse lo justo. El tiempo parece que nos ha dado la razón a los Santo Tomás de turno que no creemos hasta meter la mano en el sensor, si se nos permite la herejía digital. No se ha vuelto a oír nada más de esta cámara igual que, un año antes, tampoco se supo nada de aquella compacta con Android que la misma firma había prometido.

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Dec 122011
 

Teniendo en cuenta lo despestrigiado que anda el tema de los premios y los productos del año, a estas alturas ya no aporta nada extender nuestro divino dedo de gurís y señalar cuál ha sido la mejor cámara de este 2011.

Además, ¿realmente existe “la cámara” del año? ¿Para quién? ¿Para qué? Desconfiar de las verdades absolutas y de los que tienen sólo una respuesta a ciertas preguntas es una buena filosofía para pasear por este sector -y por la mayoría, supongo- sin que nos tomen demasiado el pelo.

¿Cámara del año? Se me ocurren muchas, aunque no siguiendo los criterios imperantes a la hora de tomar este tipo de trascendentales decisiones: lo que digan unos gráficos que sólo leen e interesan al 0,1% de los fotógrafos o la pasta aportada por la compañía de turno.

En su lugar yo me quedaría, por ejemplo, con la Fuji Instax Mini 50s. ¿Por qué? Porque hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien sacando fotos y viendo la cara de sorpresa del personal al ver salir y revelarse la foto instantánea. O la Nikon J1 que llevaba colgada al cuello por Shanghai hace poco más de un mes y con la que incluso salió alguna foto decente.

O aquella Fuji X100 que conseguimos por vías poco ortodoxas allá por el mes de febrero. O la Leica M9-P que jamás podré tener. O la Panasonic GX1 con la que he pasado estas últimas semanas y que me tiene totalmente enganchado.

Pero algo me dice que la relación que uno pueda establecer con tal o cual cámara y las apasionantes historias en torno a ellas no es un tema de interés general. De hecho, ¿de verdad necesita el mundo sumar otro modelo más a esa interminable lista de cámaras del año? Lo suponía.

En lugar de eso, una propuesta mucho mejor. Tampoco sirve para nada, pero al menos es original. ¿Cuál será la cámara del próximo año? ¿La Nikon D800 que no acaba de llegar? ¿Una D400 que cuesta imaginar? ¿La Canon EOS-1DX o las nuevas EOS C de cine? ¿El sistema sin espejo de Fuji? ¿Las Sony de formato completo? ¿Alguna genial idea que se perfila en el horizonte pero que todavía no alcanzamos a imaginar?

Hagan sus apuestas. Yo me apunto a ese concepto que defiende casi en solitario la Fuji X100 y que le ha valido mucha atención durante el último año e incluso ha reflotado el nombre de la firma dentro del segmento profesional. ¿Y si alguna otra compañía se animará a hacer algo parecido durante el próximo año? Compacta, sensor grande, construcción de calidad y sentido común fotográfico. Es cierto que no es muy rentable, pero de vez en cuanto -y puestos a soñar- este sector necesita un poco de melancólica alegría.

Nov 242011
 

¿Has visto Blade Runner?, me preguntaron antes de ir a Shanghai. No lo entendí hasta llegar allí y ver escenas como ésta.

Faltaban los coches volando, la música de Vangelis sonando de fondo, un poco más de niebla en los rascacielos y algún replicante explicando aquello de las naves ardiendo más allá de Orión. Pero la lluvia ayudaba bastante.

La foto, por cierto, está sacada con una Nikon J1 y el 10 mm f2.8. Precisamente esta misma semana hemos estado de photowalk por Barcelona con las cámaras del sistema 1 de Nikon.

Es verdad que no es Shanghai y que para los que somos malos fotógrafos eso es un problema (nada como un lugar exótico para que cualquier disparo parezca decente) pero más allá del uso natural de estas cámaras  descubrimos (o confirmamos) que también pueden tener su hueco dentro de la llamada fotografía callejera para los profesionales que quieren pasar desapercibidos.

Nov 102011
 

De paseo nocturno por Shanghai hace unos días. La pequeña Nikon J1 con el 10 milímetros colgada al cuello y esa extraordinaria sensación que se tiene al llegar a una ciudad en la que nunca has estado y en todas partes parece hacer una foto.

Incluso un par de taxis parados en una carretera. O eso me pareció en aquel momento. Claro que igual era cosa del jet-lag.

Nov 092011
 
Artículo de opinión publicado originalmente en QUESABESDE.COM

Hemos caminado por las callejuelas de Shanghái, subido al que presume de ser el tercer edificio más alto del mundo y visitado un templo con su Buda de Jade y todo. Hemos navegado de noche por el río Huangpu, boquiabiertos ante las luces y los rascacielos de Pudong. Hemos probado sopas de textura demasiado extraña, descubierto mil recetas con cilantro, paseado bajo la lluvia por un mercado y regateado en yuanes por algún que otro “souvenir”.

Además de jugar a “Blade Runner”, también hemos visitado la factoría donde se producen las Nikon 1, descubierto que el proyecto llevaba casi cuatro años gestándose y que el logotipo de cada cámara se rellena con pintura blanca a mano. Hemos comprobado que la Nikon J1 con el 10 milímetros puede ser una buena compañera de viaje para pasar desapercibidos, y hasta le hemos cogido cariño a las “instantáneas de movimiento” y sus musiquitas, convertidas en improvisadas bandas sonoras durante esta última semana.

Pero, como nos temíamos, hemos fracasado estrepitosamente a la hora de intentar arañar algún detalle sobre la Nikon D800. La idea era hablar de las Nikon 1, y nadie se ha saltado el guión. Las tímidas preguntas sobre la situación de las plantas en Tailandia acabaron perdiéndose en las traducciones a tres bandas entre chino, japonés e inglés.

Así que mucho me temo que seguimos sin saber cuándo demonios presentará Nikon la sustituta de la D700. Dicen los expertos en la cosa rumorológica que el 26 de octubre era la fecha elegida, pero que las inundaciones en Tailandia obligaron a cancelarlotodo en el último minuto.

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Oct 312011
 

Por si alguien todavía no se ha percatado de la importancia que para Nikon tiene su nuevo sistema de cámaras sin espejo, ahí va un dato revelador: la compañía ha montado una excursión a Shanghái -la tilde se ve rarísima pero la RAE dice que es así- para que los chicos de la prensa podamos ver las fábricas donde se construyen estos modelos.

Y, creánme, un sarao de estas dimensiones no es algo que Nikon organice a menudo. De hecho, sólo recuerdo algo parecido con la Nikon D3, para que se hagan una idea de la importancia de las pequeñas V1 y J1.

Seguro que es una cortina de humo para presentar allí la esperada D800, estarán pensando los más optimistas. Ojalá sea cierto, pero mucho me temo que esta vez las Nikon 1 son las únicas y exclusivas protagonistas. Más allá de que el relevo de la D700 se construya entre Japón y Tailandia -de ahí el retraso, parece- Nikon es muy consciente de que sus SLR se venden solas. Ahora toca centrar todos sus esfuerzos en ese segmento en el que son los nuevos de la clase: las CSC o como sea que se llamen.

Así que si todo ha salido según el horario previsto, a estas horas andaremos por tierras chinas, con una discreta (ejem) Nikon J1 roja colgada al cuello. Más allá del destino exótico -las doce horas de vuelo de Paris a Shanghái no lo son tanto- durante cinco días tenemos una agenda bastante apretada, con visita a fábricas, las clásicas reuniones con ingenieros y -esperemos- algo de turismo fotográfico. Y gastronómico, ya que estamos.

Más allá de intentar saber cual es el rumbo de este nuevo sistema tras su estreno por duplicado (¿hay espacio para cámaras más serias o todo estará enfocado a consumo?) en la mochila también llevamos unas cuantas preguntas sobre el relevo de la D700 y la futura D4. Somos expertos en fracasar en este tipo de misiones de espionaje, pero a cansinos e inisitentes no nos gana nadie.

 

Sep 262011
 

Coincidiendo con el lanzamiento del nuevo sistema Nikon 1, en Nikonistas.com han entrevistado al máximo responsable de Finicon, empresa importadora de los productos de la firma para España.

Aunque este tipo de entrevistas que se juegan en casa -Nikonistas es el medio oficial del citado importador- suelen acabar resultando un publirreportaje bastante insulso, la verdad es que en este caso hay algunos datos interesantes en las palabras de José Ramón de Camps.

Merece la pena echarle un vistazo y leerla integramente, pero ahí va un resumen de lo más destacado:

– “Nikon 1 fue el nombre que se dio a la primera cámara de objetivo intercambiable (no réflex) que Nikon sacó al mercado allá por 1945”

– “Este nuevo sistema Nikon 1 que lanzamos no es simplemente una serie de cámaras destinadas a competir en un segmento nuevo, de previsible fuerte crecimiento en los próximos años, sino que representa la redefinición de la fotografía adaptada a las nuevas generaciones digitales”

– “Hoy en día no se puede competir con una cámara réflex si no es con otra cámara réflex, ya que sus prestaciones, fiabilidad y ópticas no tienen rival”

– “Estoy convencido que los tres sistemas [compactas, CSC y réflex] van a convivir en el mercado, son perfectamente compatibles.”

– “…no tiene sentido ofrecer cámaras con objetivos intercambiables con cuerpos de compactas, acompañadas con objetivos voluminosos que hacen que el sistema pierda todas sus ventajas en cuanto a portabilidad, como las que vemos actualmente en el mercado.”

Se puede decir más alto, pero no más claro. Por mucho que algunos se rasgen las vestiduras porque esto no es lo que esperaban -esa parece la sensación más extendida entre muchos usuarios- Nikon tiene muy clara su estrategia: un sistema pensado para aficionados, que no pise a sus compactas y, sobre todo, que no moleste a su principal negocio, las cámaras réflex.

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