Dec 032014
 

La culpa de todo es de Apple, aseguró Alexander Stubb, que aunque pudiera parecerlo no es un directivo de Samsung, sino el primer ministro de Finlandia. Solo hace falta introducir un nombre en esta ecuación para que la denuncia de Stubb sea más fácil de entender. Exacto: Nokia.

Y es que, pese a que Stubb matizó poco después que aquello solo era una forma de hablar, la importancia de Nokia en la economía finesa es tal que su declive ha arrastrado las cuentas del país. Y para colmo la otra gran industria del país es el papel, que por lo visto tampoco ha llevado muy bien el auge del iPad.

Aunque el caso de Nokia –su gloria, su caída y su compra por parte de Microsoft- es demasiado próximo en el tiempo como para poder hacer grandes análisis, los parecidos más que razonables con otros gigantes que acabaron igual hacen que se pueda hablar de una historia ampliamente conocida.

¿Quién le iba a decir a esta compañía hace solo 15 años, cuando todos íbamos con uno de sus móviles en el bolsillo, que aquello no iba a durar para siempre, que Apple cambiaría totalmente la industria de la telefonía y que su negocio de telefonía acabaría siendo absorbido por Microsoft?

Es más, ¿quién le iba a decir a Kodak que el estupendo negocio de la película tenía los días contados, que sus oficinas en Rochester acabarían derribadas simbolizando el fin de una era, que su marca sería licenciada al mejor postor para que vendiera plástico utilizando su mítico nombre como reclamo?

El problema no es que la historia tenga la dichosa manía de repetirse. El problema es que lo mismo que nosotros tropezamos las veces que haga falta con la misma puñetera piedra, muchas compañías son expertas en no ver el precipicio hasta que es demasiado tarde.

Un arte que parecen dominar bien las empresas del sector fotográfico, que está pasando ahora –desde hace años, en realidad- por uno de sus momentos más delicados. Aunque las quinielas sobre el próximo lanzamiento son las que siguen llenando titulares, en realidad en voz baja todos hacen sus apuestas sobre cuál será la próxima firma en caer. Es un segmento demasiado pequeño para tantas marcas, repiten desde hace años todos.

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