Jul 252016
 

Kodachrome

Tropezarse con una gran historia en la calle es el sueño de cualquier periodista. Y desde lo de Vivian Maier, si esa historia tiene forma de fotos abandonadas y ocurre en Nueva York, mucho mejor. Por eso cuando una reportera de The New York Times se encontró una bolsa llena de diapositivas seguro que muchos pensamos lo mismo: ¡Qué cabrona! Sí, somos muy envidiosos en este oficio.

Y es que encima no hablamos de una fotos cualquiera que alguien ha tirado a la basura, sino que resulta que esta periodista estaba ante una colección de Kodachromes con lo que parecía la intensa vida de una mujer. Concretamente de la reportera Mariana Gosnell, que había muerto en 2012.

¿Qué hacían esas fotos allí? ¿Cómo acabaron cientos de diapositivas de toda una vida repleta de viajes en una bolsa de basura junto a una papelera de Nueva York? Vale, no estamos ante la segunda parte de la niñera fotógrafa, pero está claro que hay unas cuantas preguntas en el aire.

Eso es precisamente lo que resuelve este vídeo, que recoge las investigaciones de la periodista grabadas y compartidas con los lectores -que iban aportando pistas y datos sobre la marcha- en Facebook Live. Una pieza de los más interesante no sólo por la historia, sino por el formato periodístico.

No haremos ningún spoiler sobre el desenlace, aunque en realidad tampoco hay ningún gran misterio. Simplemente la vida, los recuerdos, las fotos, el tiempo…  Una preciosa historia, así que quienes están ya de vacaciones que le roben 10 minutos a la playa para ver esto. Y los que todavía anden -andemos- trabajando, ya tenéis algo que ver mientras tomáis el café.

Una cosa es segura: igual te entran ganas de disparar unas cuantas diapositivas estas vacaciones o imprimir todas esas fotos que guardaste en algún lugar. Si algún día van a acabar en la basura, al menos que no sea en forma de un frío disco duro.

Nov 222013
 

¿Sin plan para el fin de semana? Ahí va uno algo más barato que largarse a Nueva York con una cámara, que seguramente es lo que más apetece después de ver el trailer de ahí arriba: alquilar o comprar el documental Everybody Street, que ya está disponible a través de Vimeo  por 5 y 13 dólares, respectivamente.

Dirigido por Cheryl Dunn,  comparten protagonismo los fotógrafos (Bruce Davidson, Elliott Erwitt, Jill Freedman…) y las calles de Nueva York que durante años les han servido de inspiración.

Nada menos que nueve décadas en este recorrido histórico y fotográfico con los autores más destacados de esta especialidad. Perfecto para recordar -por si a alguien se le había olvidado- que la fotografía callejera estaba inventada mucho antes de que tuviéramos Instagram, filtros y demás. Antes incluso de que la llamásemos street photo.

Jan 182012
 
Artículo de opinión publicado originalmente en QUESABESDE.COM

A las compañías de la industria fotográfica sólo hay una cosa que les gusta más que coleccionar premios para sus queridas cámaras: los estudios de mercado que corroboran que el camino que ellos han tomado es el correcto y que el resto de firmas va directa hacia el abismo de quienes no supieron olisquear a tiempo por dónde iban los tiros.

Durante esta reciente pero ya finiquitada edición de la feria PMA@CES (aunque esa denominación es de un optimismo mayúsculo por parte de la primera parte de la ecuación) hemos podido asistir a unas cuantas de estas demostraciones. Que si lo que se lleva son las compactas de mucho zoom y precio modesto y en eso nosotros somos los reyes. Que si en el mercado asiático ya no quieren ver espejos réflex y quien no se haya subido al barco de las EVIL está condenado a hundirse. Que si las cámaras con Android son el futuro aunque aquí todo el mundo usa iPhone.

No hace falta ser un genio del “marketing” para saber que, dependiendo de quien pague el estudio o la encuesta de turno, los números y los colorines dirán que un tipo de cámara no tiene nada que hacer o que -por supuesto- existe un nicho de mercado ansioso por recibir dando palmas a tal o cual modelo. Seguro que hasta hay por ahí algún estudio que asegura que Kodak se va a comer el mercado en los próximos meses.

Por eso a veces lo mejor es alejarse de la pantalla, bajar a la calle y fijarse en las cámaras que utiliza la gente. O poner la oreja en un centro comercial en época navideña para ver qué preguntan los clientes y las perlas que, en muchos sitios, sueltan los vendedores para colocar una cámara y no otra. Ya saben, en plan universidad de la vida y lo-más-importante-se-aprende-ahí-fuera-y-no-en-los-libros.

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Nov 072011
 

© Erica Simone

A estas alturas nadie se rasgará las vestiduras si damos por hecho que la ecuación aquella sobre las tetas y las carretas es perfectamente aplicable al mundo de la fotografía. De hecho, algo me hace suponer que este post facilón -pese a haber escogido la más discreta de las fotos- tendrá más éxito que cualquier sesuda reflexión sobre la filosofía metafísica de los fotodiodos. Y no me extraña.

La provocación siempre vende. Y si se añade a la receta una buena ración de carne, mucho mejor. Así que la serie Nue York de Erica Simone tiene todas las papeletas para ser un auténtico éxito: la fotógrafa se ha autorretratado desnuda en Nueva York reproduciendo algunas de las escenas más comunes de la Gran Manzana.

De hecho, tras descubrirlo hace unos días en el capítulo de “Buscamundos” -programa de La 2 sobre viajes, a lo “Callejeros Viajeros” pero sin yonquis y hecho por periodista de verdad- dedicado a Nueva York, rápidamente fuimos a buscar más información sobre esas simpáticas instantáneas de Simone luciendo palmito in the City.

Se ve que la historia es ya bastante vieja. En este vídeo de la NBC, por ejemplo, la autora explicaba hace meses como se organizó para poder realizar todos estos retratos sin acabar entre rejas por escándalo público. Y es que ya se sabe que por aquellas tierras lo de ir enseñando teta no está demasiado bien visto.

Hay que reonocer que además de echarle un par al asunto, la cosa tiene su gracia. Al menos si -como bien comentaban en el Buscamundos- pasamos por alto lo poco divertido que resulta retratarse en plan mendiga en pelotas. O será que somos unos aburridos y no entendemos el arte, claro.

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Nov 032011
 

Times Square es uno de esos “infiernos-guiri” que todas las ciudades turísticas tienen. En plan Sagrada Familia -por citar un referente al lado de casa- pero sin visita papal y con más publicidad y carteles luminosos.

Cuesta creer que los habitantes de Nueva York se acerquen por allí. De hecho, incluso los turistas con cierto criterio deberían asomarse la primera vez y salir corriendo.

Pero pese a lo desalmado del lugar, incluso allí se puede intentar rascar una foto, aprovechando que llevaba la Fuji X100 encima. Bien recortada y desontextualizada incluso podría parecer de algún rincón agradable de la ciudad.

Oct 132011
 

Primera noche en Nueva York, la flamante Fuji X100 colgada al cuello y el mítico edificio Flatiron de telón de fondo. La receta perfecta para ser el fotógrafo más cool de la gran manzana… hasta que te encuentras con alguien que ha sacado a pasear la cámara de placas y el trípode.

Pero tú no puedes disparar a 6.400 ISO ni grabar vídeo, creo que le dije en plan envidioso mientras me iba a buscar otro sitio en el que sí poder ser el más guay del barrio.

Oct 062011
 



Seguro que hay decenas de maneras de montar un time-lapse mucho mejor que esta chapucilla improvisada en plena jornada de compras neoyorquinas. Pero ésta resulta de lo más sencilla y trae de serie un efecto bastante resultón en plan tilt-shift de andar por casa.

Basta con activar el filtro “efecto maqueta” de la cámara y comenzar la grabación de vídeo. En la Nikon D5100 igual que en otros modelos (las Pen de Olympus, por ejemplo) esta combinación da como resultado un vídeo con aspecto muy similar al citado efecto time-lapse.

Vale, no es ninguna maravilla y un trípode hubiera ayudado mucho. Pero la verdad es que relación esfuerzo-resultado es de lo más interesante.

Aug 182011
 

Que comience el desfile de fotos neoyorquinas. La primera (uno de esos retratos medio robados que acaban en una especie de posado improvisado) con la Nikon D5100 y el comodísimo 18-200 milímetros.

Sí, ya sé que los hombres de verdad llevan ópticas fijas –prime lenses que dicen los fisnos- pero ya se sabe que en vacaciones todos nos volvemos un poco vagos.