Aug 182014
 

 

olympus_splash_zps5542580a

Primero fue la detección facial, y aquello nos pareció ciencia ficción. Después la detección de sonrisas, y nos pasamos unos cuantos meses haciendo chistes sobre aquella absurda prestación de la que, por cierto, ahora ya casi nadie se acuerda.

Más tarde fue la histeria del reconocimiento facial, y aquello incluso daba un poco de miedo. Nuestras cámaras sabían reconocernos e identificarnos en una foto de grupo para enfocarnos a nosotros y darnos el protagonismo que, evidentemente, merecemos.

Detección facial para mascotas, disparo por guiño o mediante órdenes de voz -nos encanta el móvil LG G3 que saca una foto cuando decimos kimchi– decenas de automatismos que casi nadie usa y la mayoría de usuarios directamente desconocen… ¿Quedaba alguna tontería por inventar?

Creíamos que no, pero ahí están los chicos de Olympus para demostrarnos que estábamos equivocados. Y es los ingenieros de la firma han patentado recientemente una prestación llamada a cambiar la fotografía tal y como la conocíamos hasta ahora. Atentos: detección de salpicaduras.

Aunque de entrada suena a un anuncio de detergente, la idea no va por ahí. Se trataría -de momento es sólo una idea- de un sistema para disparar automáticamente la cámara al detectar una salpicadura de agua en la escena. Un nuevo modo pensado para cámaras de aventuras y con el que se supone que podremos pillar ese momento exacto en el que el gracioso de turno salta en plan bomba.

¿Tu cámara no tiene detección de salpicaduras? Pues ya estás tardando en renovarla.