Nov 092015
 

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En España en los últimos años han perdido su trabajo más 11.000 periodistas, recordaba The New York Times en un artículo que repasa el lamentable estado de los grandes medios y de la libertad de prensa en el país. Lógico que ahora los niños ya no quieran ser intrépidos reporteros -si es que alguna vez lo quisieron- sino blogueras de moda o estrella de Youtube.

El mismo día que Essena O’Neill se caía de su caballo, veía la luz y explicaba al mundo entero que eso de Instagram y las redes sociales simplemente es -¡sorpresa!- un negocio con sus correspondientes mentiras, al correo electrónico llegaban un par de curiosas propuestas que dejaban claro que la decisión de esta muchacha y su ataque de locura o cordura no va a servir para cambiar nada.

Todo tiene un regustillo mafioso que resulta bastante curioso, la verdad. Por un lado la bloguera arrepentida que desvela sus trucos y tarifas mientras promete cambiar de vida y dedicar toda su energía a un mundo mejor. Por otro algunos de sus amigos asegurando que es un truco y que en realidad sólo quiere un cambio de rumbo en su carrera pero no piensa dejar las redes sociales…

Lo más divertido, como siempre, lo que no vemos pero podemos imaginar. Si alguien ha tenido el lujo de asistir alguna vez al despelleje de una bloguera de moda por parte de otra bloguera -gracias dios 2.0 por permitirme ver estos espectáculos- podrá suponer lo que estarán diciendo de esta chica sus antiguas compañeras.

Pero volviendo al asunto de los mails, en plan señal divina llegaba mientras redactábamos la noticia sobre O´Neill una propuesta con esta pinta: “Te escribo porque tienes varios miles de followers en twitter y me gustaría presentarte una forma fácil y sencilla de monetizar tu cuenta dentro de tu target mediante un sistema de pago por tweet”

¿Me estoy volviendo un influencer o un tuitstar de esos y yo con estos pelos? ¿Les habrá seducido mi enorme engagement o mi fino humor político con algún que otro zasca a entrepeneurs fachas liberales? Sigamos leyendo

“Aproximadamente por cada tweet que publiques te pagan sobre unos 45 $ por cada 25.000 followers (esta cantidad es un estimado que depende del anunciante y es proporcional al número de followers). En todo caso se paga un fijo y no por clicks como otras plataformas. El cobro se realiza una vez al mes mediante Paypal o transferencia”.

¿25.000 followers? Falsa alarma, era sólo un mail genérico más. Ya me extrañaba a mi teniendo en cuenta que mi capacidad de influencia -si es que existe- se limita a un sector que, no nos engañemos, a nadie interesa ya demasiado y a conocer algún que otro bar o restaurante decente. Poco más. Nada para justificar esos 45 dólares por tweet. Circulen.

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Aug 242015
 

Otherwise

Pleno agosto y tú sin separarte del puto móvil. Que si subir esa foto a Instagram, que si contarle al mundo tus aventuras en Facebook, que si no perderte la última chorrada que arrasa en Twitter… Que sepas que no sólo les estás fastidiando las vacaciones a tu familia -es lo de menos, porque en realidad piensan abandonarte nada más volver- y perdiéndote esas ballenas que hacen piruetas a tu lado mientras tú lees que Sánchez Drago pilla como un campeón en cualquier bar, sino que tu adicción a las redes sociales vuelve a ser la protagonista de otro de esos cortos que nos hace pensar y reflexionar mucho a todos.

Así que ahora que ya eres consciente de todo el daño que las redes sociales le están haciendo a tu vida, apaga el móvil y disfruta de las vacaciones que quedan. Pero antes no te olvides de tuitearlo. Ya sabes que si no lo cuentas es como si no estuviera ocurriendo.

Jun 302014
 

Verano. Temporada de selfies playeros, postales de atardeceres, cócteles en la playa, la dichosa foto de los pies en la arena. Las redes sociales son un asco en verano, sobre todo para quienes no están de vacaciones y tienen que soportar a los que o ya lo están o, sencillamente, tienen una vida más apasionante.

Pero que la envidia no te corroa, porque detrás de todas esas bonitas instantáneas en realidad puede que sólo haya otra vida normal y corriente. Una vida de mierda más, vamos. Más o menos eso es lo que plantea el cortometraje What’s on your mind? de Shaun Higton. Una trabajo en plan crítica al postureo de las redes sociales que desde hace unos días lo está petando en -oh sorpresa- las redes sociales.

“No me cuentes tus problemas que ya tengo yo los míos”, un clásico. El vídeo, en realidad, no hace sino repasar esa idea de sobra conocida: las penas y lamentos no venden demasiado en Internet. Y es que, pese a que diversos estudios aseguran que Instagram y Facebook pueden provocar depresión a base de felicidad ajena en forma de fotos, por lo visto preferimos pasar envidia que leer penurias.

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Jul 182012
 
Artículo de opinión publicado originalmente en QUESABESDE.COM

Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Esta bonita frase digna de cualquier carpeta de instituto y atribuida a Albert Einstein es uno de los pensamientos que más a menudo le pasan a uno por la cabeza al leer ciertas notas de prensa que cada día inundan la bandeja de entrada del correo.

A veces es la propia idea o su planteamiento lo que hacen mirar hacia atrás por si hay alguna cámara oculta. En otras ocasiones ocurre justo lo contrario: ideas bastante ocurrentes cuyos pilares se asientan en eso de la infinita estupidez humana. La nueva red social Beblab y su concepto de “paparazzis” ciudadanos parecen pertenecer a esta última categoría.

Porque, aprovechando que ahora no nos oye nadie, si pudiera formular un deseo, ¿qué pediría? ¿Una excursión a la cola del INEM para ciertos diputados (y diputadas)? ¿Una cita a solas con los responsables de algunos bancos y un látigo? ¿Una cena romántica con Angela Merkel?

¡Nada de eso! Yo lo único que deseo ahora mismo es saber dónde está, por dónde ha pasado y hacia dónde se dirige Leticia Sabater. Y quien dice esta pizpireta jovenzuela dice cualquiera de los intelectuales que ayudan a que el I+D+I de este país esté a la cabeza del planeta.

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Sep 192010
 

Igual es que hay que hacer el curso CCC de Community Manager para entenderlo o ser un miembro entregado de la secta dospuntoceril, pero de vez en cuando me fascina la burbuja tecnocentrista -gran concepto- en la que algunos parecen vivir inmersos.

Publicaba hace una semana El País un estudio en el que descubrían con aparente sorpresa “la prácticamente nula utilización de las plataformas sociales por parte de los principales directivos de las compañías del Ibex 35”.

Concluye el artículo (interesante pero que parece escrito a muchos kilómetros de distancia de la realidad empresarial y económica de este país):

“Los expertos en redes sociales consideran que este tipo de plataformas constituyen una herramienta útil que puede ayudar a los ejecutivos en la toma de decisiones. No en vano, los consejeros delegados dependen de datos, informes y opiniones para definir una buena estrategia empresarial. El riesgo es que muchos de sus imputs son filtrados por los miembros más cercanos de su equipo. Con el uso de las redes sociales, incluso con el peaje de recibir críticas o comentarios fuera de tono, el directivo puede comprobar de primera mano las quejas o las sugerencias de sus clientes.”

Así que, visto lo visto, deduzco que alguien debería explicarle al bueno de Díaz Ferrán -insigne lider de los empresarios- que sus problemas de comunicación se resolverían con un perfil en Facebook, una cuenta en Twitter y otra en Tuenti y, por supuesto, un blog en el que poder ir compartiendo sus hazañas con el resto del planeta.

Menos mal que por fin alguien ha dado con el principal problema de la economía de este país.

Aug 292009
 

La falta de cualquier atisbo de vergüenza entre los compañeros periodistas de la televisión -modo sarcástico OFF- está alcanzado unos niveles inigualables.

Y eso que la divertida pareja gobierno-oposición ha situado el listón de estulticia muy alto este verano, con esa bonita estrategia de marearnos con riñas de novios mientras los de siempre pagamos la cuenta después de los años de fiesta, burbujas y pelotazos.

Pero, volviendo a la cosa televisiva, lo de Tele 5 simplemente no tiene nombre. En un nuevo alarde de cinismo, la campaña elegida para este mes dentro de eso llamado “12 meses, 12 causas” reza así:

“Cuidado con lo que cuelgas. Las redes sociales llegan a más gente de la que piensas. Por la privacidad y protección de datos”

Lo gracioso del tema -me chiva indignada alguien que de esto de televisión y basura sabe un rato- es que son los propios informativos de esta cadena los que cada vez más recurren a las redes sociales para agenciarse fotos personales y poder echar un par de paladas más de morbo y mierda a las noticias de sucesos.

Así que, ya lo saben… si por casualidad o desgracia se convierte en noticia y no tiene suficientemente bien blindado su Facebook, Tuenti o lo que sea los compañeros de informativos se lo agradecerán.