Apr 112014
 

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¿Cómo se arregla una cámara o ajusta una óptica? ¿Cuánto tiempo se tarda en limpiar el sensor de una réflex? ¿Cuál es la avería más habitual o la queja más común entre los clientes? Aunque es lógico que los servicios técnicos sean la cara menos amable de una firma –después de todo, sólo se acude a ellos cuando hay un problema-, desempeñan un papel básico como punta de lanza de la atención al cliente y por tanto de la imagen de una marca. Por eso nos hemos colado en los talleres de cuatro de las firmas más importantes del sector fotográfico para ver desde dentro qué les pasa a nuestras cámaras cuando les toca pasar por la consulta.

Lo mismo que sólo los truenos nos hacen recordar a Santa Bárbara –algo así dice el refranero- sólo los problemas de enfoque, las manchas en el sensor o los espejos que se caen llevan a los titulares los servicios técnicos de las firmas fotográficas. Sus responsables y trabajadores entienden y asumen con resignación ese complicado papel que les ha tocado, pero escuchar su versión y ver la película desde el otro lado siempre es un ejercicio muy sano.

Por eso hemos estado en los servicios técnicos oficiales de Canon y Nikon en Barcelona y hemos viajado hasta Coimbra y Oporto, en Portugal, para visitar los de Olympus y Fujifilm. Centros con diferencias evidentes –el de Olympus, por ejemplo, es uno de los dos que tiene la compañía para toda Europa- pero con muchos parecidos. Puntos por los que pasan centenares de cámaras cada semana, con problemas de lo más variado. Incluidos algunos que darían para un libro repleto de anécdotas.

De esas historias más curiosas, pero también de los problemas y quejas de los usuarios o de la dinámica de trabajo, hablamos con sus responsables mientras recorremos las instalaciones, asistimos a unos cuantos despieces de cámaras para sustituir la parte afectada o contemplamos las decenas de pruebas y ajustes que se realizan antes de volver a manos de su dueño.

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