May 172010
 

¿Alguien se acuerda de aquellos tiempos en los que los tipos serios  sólo querían cámaras negras e incluso se miraba con cierta descofianza a los que lucían una en versión plateada?

Primero tímidamente y cada vez con más descaro, los colorines han llegado a las cámaras de ópticas intercambiables con intención de quedarse. Dicen los expertos que el público femenino es especialmente receptivo a esta nueva moda.

Tal vez sea que un servidor se está aburguesando, pero hay que reconocer que algunos modelos en versión blanca -se me está ocurriendo la Olympus E-PL1, por ejemplo- tienen su punto.

Sobre la discreta Pentax K-x “rainbow” que aparece en la imagen las opiniones son más dispares.

El caso es que un cambio de este calibre en el escaparate de cámaras bien merece una improvisada encuesta para ver que opina el respetable de este rumbo cromático.