Jun 272012
 

¿De qué depende el éxito comercial de una cámara? ¿De su calidad? ¿De la inversión publicitaria? ¿Del boca a boca entre los usuarios? ¿De la cantidad de premios TIPA que se hayan comprado para la ocasión?

No existe una fórmula mágica ni una sola respuesta para esta pregunta que roba el sueño a decenas de responsables de marketing. De hecho, son muchos los factores que influyen a la hora de que una cámara sea un exitazo o pase totalmente desapercibida por los escaparates. Y entre ellos el factor suerte (o factor “casualidad” o “absurdo” o como queramos llamarle) también juega su papel.

El caso de la reciente TRYX de Casio es un buen ejemplo. Aunque por aquí son díficiles de ver -la primera versión no se comercializó con mucho entusiasmo y la segunda está llegando ahora- según nos hemos enterado en China está siendo una auténtico bombazo.

Tanto que algunas divisiones europeas se están quedando sin producto para atender la demanda china porque, entre otras cosas, resulta que la cámara es allí notablemente más cara que aquí.

¿Razones para explicar ese éxito? Más allá de las prestaciones, diseño y originalidad de la cámara -que algo tendrán que ver, digo yo- nos chivan que la clave está en que se ha vuelto el trasto de moda en Weibo (una red social similar a Twitter).

Pero hay más. Por lo visto parte de éxito se debe al particular tono de piel que consigue esta cámara en los retratos y que “occidentaliza” los rasgos. Algo que parece triunfar mucho por aquellas latitudes.

¿Alguien se anima a crear un modo de escena “Michael Jackson” con opciones variadas para cambiar el color de la piel?

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  One Response to “El éxito asiático de la Casio TRYX”

  1. Parece pensado para Mazinger Z

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