Jun 282011
 

Los periodistas somos un rebaño muy bien amaestrado. Vemos una nota de prensa o una información de una agencia de noticias y allá vamos todos en tropel, a ver quien publica antes o titula mejor.

Tonto el último, exclama alguien en cabeza. Bobo el que se moleste en contextualizar un poco la información, añade el blogger que en el mejor de los casos va a cobrar 10 miserables euros por los párrafos que está a punto de redactar.

Así que cuando el otro día The New York Times publicó una entrevista a los responsables de la joven empresa californina Lytro y Engadget y compañía se hicieron eco de esa milagrosa cámara que enfoca después de disparar ocurrió lo de siempre: en un par de horas todo el mundo hablaba de lo mismo. Incluso en la radio escuché un par de referencias a esta especie de reinvención de las cámaras digitales.

Supongo que llego tarde a la fiesta, pero por si alguien está a punto de escribir otro artículo sobre esta cámara, o sale el tema a la hora del café y quieren hacerse los listillos, ahí van unos cuantos datos que merece la pena tener en cuenta:

– Esta futura -o supuesta, si son de los desconfiados- cámara se basa en la llamada fotografía plenóptica. Simplificando mucho, la idea es colocar una matriz de microlentes delante del sensor (como si se tratara del ojo de un insecto) para capturar simultanemente una instantánea desde diferentes perspectivas. Después mediante software en la reconstrucción de la imagen digital se puede trabajar con toda esa información para, entre otras cosas, jugar con el punto de enfoque de la toma.

– Lejos de ser un invento nuevo, el tema se lleva mucho tiempo investigando. Hace ya casi seis años la Universidad de Stanford presentó el prototipo de una cámara con un sensor modificado que era capaz de realizar esta función de reenfocado de la imagen. También en aquel caso se publicaron unas imágenes y vídeos que, teniendo en cuenta que hablamos de 2005, sí que eran realmente espectaculares.

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May 232011
 

Superada la cansina discusión sobre si es mejor la película o “el digital” y en pleno debate sobre el futuro de los espejos en las cámaras, está claro que cada vez hay menos tiempo para adaptarse a los cambios. Incluidos aquellos que prometen o amenazan con cambiar totalmente el concepto de fotografía y cámaras que hemos conocido hasta ahora.

Las anteriores generaciones al menos tuvieron unas décadas para digerir el paso del blaco y negro al color o discutir sobre la utilidad real del enfoque automático que, como todo el mundo sabe, es para nenas. Pero ahora andamos muy liados con cosas metafísicas –postfotografía y demás- y ahorrando para comprarnos la siguiente generación de cámaras con aspecto retro. Tanto que igual ya se está preparando el próximo episodio delante de nuestro morros y no nos estamos dando cuenta.

Sin ir más lejos, hace unos días publicábamos en QUESABESDE.COM los avances de unos investigadores canarios en el desarrollo de un adaptor capaz de convertir cualquier cámara de ópticas intercambiables en una cámara plenóptica.

Aunque el tema da para mucho y puede asustar un poco -sobre todo a los que somos de letras- la idea es bastante sencilla de entender: colocar una matriz de lentes delante del sensor, simulando una especie de “ojo de mosca”, de tal modo que sea posible capturar en un solo disparo una misma escena desde muchas perspectivas. Con toda esa información luego es posible -entre muchas otras cosas- elegir el punto de enfoque a la hora de reconstruir la imagen.

En realidad la llamada fotografía computacional es un tema que se lleva años investigando, pero que últimamente ocupa bastante titulares y parece generar cada vez más interés entre firmas del sector. Empezando, claro, por Adobe que ya ha dado alguna pista al respecto.

Precisamente hace unos días se daba a conocer Lytro, una compañía californiana de reciente creación y centrada en este ámbito de la fotografía plenóptica desde la perspectiva del software. Por ahora todo parece muy verde, pero los ejemplos que pueden verse en su web dejan bastante claro por donde puede ir el futuro. Y lo del enfoque -aseguran los investigadores expertos en la matería- es sólo la punta del iceberg.

Así que, ¿algún futurólogo en la sala se atreve a predecir cuantos años habrá que esperar para que lo de enfocar sea una cosa del pasado?