Sep 132010
 

¿Una compacta que cuesta más de 400 euros? Pese a que a la mayoría de aficionados -y seguro que razón no les falta- se les ponen los ojos en blanco al oir hablar de estos precios, este tipo de modelos están viviendo ahora mismo uno de sus mejores momentos.

La llegada de la Nikon Coolpix P7000 ha vuelto a situar los focos sobre este exclusivo segmento, pero lo cierto es que el invento no es nuevo. Las Canon PowerShot G hace ya mucho que defienden esta idea, aunque posiblemente fue la LX3 de Panasonic la que marcó el camino de estos últimos años, recordando al resto de fabricantes que menos resolución y más sensor es una fórmula sencilla pero que funciona.

El éxito de la receta es tal que los 4 modelos (5 si contamos a la Canon PowerShot S95) que actualmente compiten en este categoría comparten unas prestaciones muy parecidas y un diseño también bastante similar. En algunos casos excesivo, dirán los del sector crítico al mirar la nueva P7000 y compararla con la G11.

Pero, ¿quien será el siguiente en unirse a este selecto club? Este sector es muy poco original, así que cuando algo funciona no suele pasar mucho tiempo hasta que todas las compañías lo acaban adoptando -cada una con su toque personal, claro- e integrándole en su catálogo.

En la lista de los pendientes marcaría en rojo a Sony y Olympus. Los primeros ya hicieron sus pinitos hace tiempo con las casi olvidadas Cyber-shot V. Bastaría con retomar aquel diseño, usar ese CCD de 10 megapíxeles que venden a la competencia y que emplean las citadas P7000, la G11 y la Samsung EX1  y poco más.

En el caso de Olympus no hay un referente tan claro. En su momento la Camedia C8080 -por citar una- tuvo bastante éxito entre los más exigentes, pero ha llovido mucho desde entonces. Pero el diseño de las Pen -reducido, claro- podría ser una excelente base y en cuanto a ópticas seguro que los reputados ingenieros de la firma son capaces de poner sobre la mesa un zoom solvente y muy luminoso. ¿Sensor? Si las relaciones cuatrotercieras con Panasonic funcionan bien, el de la LX5 podría ser un buen añadido.

A ver si alguna de las dos firmas nos alegra un poco esta próxima edición de Photokina.