Sep 252012
 

La niebla se arrastraba sobre el puente de hierro que cruza el Rin. Un tren lo atravesaba en aquel momento, rumbo a la estación central de Colonia. Sonaba -o eso parecía desde allí- como las hélices de un avión a punto de despegar en una película en blanco y negro. Los cientos de candados que tantas parejas habían ido dejando allí a lo largo de los años interpretaban la improvisada banda sonora de la escena.

La noche era cerrada y la niebla tan densa que apenas se distinguía nada. Pero cuenta la leyenda que, apoyadas sobre la barandilla del puente, justo a medio camino entre las dos orillas, una Leica M9 se abotonaba la gabardina y con voz grave le decía a una preciosa compacta: “Si ese segmento despega y no estás en él, lo lamentarás. Tal vez no ahora, tal vez ni hoy ni mañana. Pero más tarde, toda la vida.”

Pero yo te quiero, intentó responder ella. La luz de otro tren la iluminó. Estaba realmente hermosa con aquel vestido de color negro mate y un pañuelo anudado en su pequeño objetivo. Si las cámaras llorasen, se podría decir que de su flash estaba a punto de escurrirse una lágrima.

Continue reading »

Sep 232010
 

Enfilamos, por fin, la recta final de la feria. Pero no podía faltar la postalita más típica de Colonia.

Teniendo en cuenta la cantidad de gente que ahora mismo hay por aquí con una cámara en la mano -expositores, prensa, visitantes, aficionados…- y la tradición fotográfica de esta ciudad, me gustaría saber cuantas veces al día se repita esta misma instantánea.

Sin ir más lejos anoche mismo casi había cola a este lado del Rhin para encontrar un hueco en el que apoyar la cámara antes de darle al click.

Ahora que lo pienso mañana mismo intentaremos escarnos de Photokina con una camarón para intentar disparar unas muestras. A ver si lo conseguimos y a ver que sale. En cualquier caso, seguro que cae una parecida a ésta, pero con muchos más megapíxeles.