Oct 172012
 

Primero fue la lucha entre la fotografía química y la digital. ¿Cuál es mejor? ¿Cuántos megapíxeles hacen falta para igualar a la película de 35 milímetros? ¿Y a una de formato medio? Superada aquella fase, el debate del momento vuelve a ser otro duelo: móviles contra cámaras. Distintos contendientes pero igual de cansino que antaño.

¿Están llamadas las compactas más sencillas a desparecer por el empuje de las cámaras que integran los teléfonos móviles? ¿Tienen sentido esos modelos más económicos y limitados en prestaciones? ¿Cuánto tiempo llevamos dándole vueltas al asunto? Demasiado, en efecto.

Y es que no es ni mucho menos un debate nuevo. El “que viene el lobo” en versión telefónica es una letanía que a Nokia le encantaba repetir hace ya años. De hecho, y aunque los finlandeses ya no son lo que eran, es cierto que todavía parecen abonados a este discurso y a desarrollar unos terminales a los cuales en prestaciones fotográficas no hay quien les rechiste. Lo de falsear los anuncios para que quede todo más bonito ya es otro tema.

Pero es verdad que esta lucha entre teléfonos y cámaras parece vivir ahora un nuevo esplendor. En Photokina fue una de las ideas más repetidas. Los mismos fabricantes que antes de ayer se daban codazos por estar presentes en el segmento de compactas más baratas ahora aseguran en sus PowerPoints que prefieren centrarse en gamas superiores.

Continue reading »

Nov 062010
 

© DxOMark

Interesante el revuelo que se ha montado -revuelo entre los frikis amantes de los sensores digitales y los graficos, se entiende- con el CMOS de la Pentax K-5. En DxOMark lo han probado y los resultados son para quitarse el sombrero.

Sin perder de vista que estos chicos no salen del laboratorio y analizan única y exclusivamente el rendimiento de la cámara basándose en los archivos RAW que genera, lo cierto es que el repaso que da la susodicha Pentax K-5 a la mayoría de réflex del mercado -incluidas algunas vacas sagradas- es considerable.

Además, resulta curioso compararla con la Sony A55, que también monta un CMOS de 16 millones de píxeles. En teoría, la Pentax utiliza un sensor fabricado por Sony y de idéntico tamaño y resolución que el de esta Alpha. Sería lógico pensar, por tanto, que son primos muy cercanos.

Sin embargo los resultados parecen desmentir esta idea. O eso o en Sony son tan honrados que han decidido quedarse con el captor menos bueno y vender a la competencia el que mejor les ha salido.

Hablando de la competencia… ¿no utiliza la Nikon D7000 este mismo sensor? ¿Mejorará o igualará los resultados?

Mientras seguimos esperando esta SLR nikonista, vamos afilando los colmillos ante la que promete ser una de las comparativas del año.