Mar 082012
 
Gala es casi una celebridad en el sector desde que -hace ya más de tres años- todo el mundo se enteró de que nada más nacer lo primero que escuchó fue el clic de una cámara. Con su espejo, su obturador… sonando como tienen que sonar las cámaras de verdad, que dirían los más puristas.
Ella todavía no se ha animado a sacar fotos, pero hay que reconocer que lo de posar se le da muy bien. La fotógrafa oficial es su madre, pero aprovechando que andaba yo por allí trasteando con la nueva Fujifilm X-Pro 1 también me dejó sacarle un par de fotos antes de decidir que aquella cámara y el que estaba detrás eran un auténtico rollo.
Y es que tanto diseño, negrura y aspecto retro no tienen nada que hacer ante un móvil de juguete de las princesas Disney como el que ella tenía entre las manos.
Jan 112012
 

Esto se parece cada vez más a la prensa del corazón, comentaba alguien ante la avalancha de codazos para sacar una foto de la Fujifilm X-Pro 1 minutos después de que fuera presentada oficialmente. Y es que, sin duda alguna, estamos ante un de las estrellas de este año que acaba de comenzar.

Como en este sector somos muy peculiares y nos encanta discutir y especular, esta vez no han sido las prometedoras especificaciones de la cámara ni su elegante diseño lo que ha generado la polémica. En esta ocasión ha sido el vil metal el que ha caldeado el ambiente.

1.300 euros por el cuerpo se rumoreaba hace unos días. 1.500 poco después. Algo más de 2.000 con el 35 mm f1.8 aclaramos hace un par de días citando fuentes oficiales. Pese a ello parece que todavía hay dudas y más de uno se está haciendo su particular cuento de la lechera sobre el precio de este nuevo sistema.

¿Es cara? Tal vez, aunque teniendo en cuenta su competencia y los precios no parece desorbitado lo que se pide por ella. La Sony NEX-7 con un Carl Zeiss 24 mm f1.8 no anda lejos de precio, y de la Leica M9 ni hablamos.

El problema –además de que a todos nos gusta pagar lo menos posible- es que una vez más las compañías han demostrado ser pésimas a la hora de gestionar su información. El juego de las filtraciones puede ser divertido, pero cuando afecta al precio las risas tienen menos gracia. Esos 2.000 euros posiblemente ahora suenan a mucho porque hace una semana se hablaba de 1.300.

En cualquir caso y dejando a un lado lo del dinero, de lo que no hay ninguna duda es de que esta X-Pro 1 ha abierto un nuevo campo de batalla. O lo ha reforzado tras el camino recorrido por la Fujifilm X100: cámaras con una filosofía muy clásica pero adaptadas a los tiempos digitales.

En épocas de crisis un nicho de mercado con cámaras de tres ceros y usuarios dispuestos a pagar por calidad suena muy bien. Tanto que -según se dice- Olympus ya está pensando en algo parecido para reflotar sus excelentes OM. ¿Quién será el siguiente?