Apr 112011
 

 

Dice la leyenda que nadie ha conseguido reproducir las fotografías realizadas por Ansel Adams hace ya decadas. Se ha buscado la posición exacta desde la que realizó sus disparos, la coincidencia horario y de las condiciones de luz, se ha recurrido a las cámaras más potentes de última generación… pero no ha habido manera de igualar el dramatismo de sus míticos paisajes.

¿Dónde está entonces el truco? Posiblemente hablar de “trucos” sea excesivo y la clavé está en algo tan sencillo como la mirada del autor. Pero como sutil invitación a polemizar una vez más sobre el manido tema del retoque digital, no deja de ser curioso lo que se comenta en este interesante vídeo.

“Parte de la magia de Ansel reside en lo que era capaz de conseguir en el cuarto de revelado”, explica el hijo mientras muestra el estudio de su padre y compara (minuto 5 del vídeo) el original de la conocida fotografía Moonrise, Hernandez, New Mexico y el resultado obtenido en la copia final tras un largo proceso de reservas, diferentes exposiciones para la tierra y el cielo…

¿Cúal es entonces la diferencia entre hacerlo con una ampliadora y con la pantalla del ordenador? ¿Dónde queda ahora aquella polémica descalificación por procesar demasiado un fichero RAW? ¿En fotoperiodismo no se puede pero en fotografía de paisaje sí, o es que lo que valía en el cuarto oscuro ya no es válido con Photoshop?

¿Acaso alguien duda de que hoy Ansel Adams dispararía en RAW y seguiría haciendo sus reservas pero a golpe de ratón?

El debate, una vez más, está servido en bandeja.